El día en el que tanto me reí fue un día de verano en el parque con
todos los amigos. Estabamos jugando a fútbol, la cosa estaba muy tensa,
iba perdiendo mi equipo 2-1 y faltando poco para terminar un compañero
dio un chute a portería , pego en el palo, le dio al portero en la
cabeza y entró a portería. Todos nos pusimos a reír mucho por ver como
le había dado en balón en la cara.
Un saludo blogeros.
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